Un taller de mecanizado planifica sus órdenes de fabricación en un tablero de imanes. Funciona, pero solo se ve delante del tablero, la carga de cada máquina se calcula de cabeza y cada orden se pasa a mano desde el ERP. Este caso cuenta el problema, el plan y las decisiones de diseño de un proyecto que arranca en octubre de 2026. No hay resultados todavía, y no los vamos a inventar.
Respuesta corta: en 5 sesiones de 1 hora pasamos el tablero magnético del taller (cuatro líneas de trabajo, semanas 38 a 46) a un tablero digital con las mismas líneas y colores, que suma horas por máquina y día (jornada de 8 h con unas 6 productivas), avisa de sobrecargas y de OFs que no llegan a fecha, carga las OFs nuevas desde el ERP con una petición a Claude y se ve en una pantalla del taller y en el móvil. El proyecto arranca en octubre de 2026; contamos el plan y qué mediremos.
- Cómo funciona un taller de mecanizado
- El punto de partida del taller
- El enfoque: el tablero, en pantalla
- El plan, sesión a sesión
- El antes y el después que buscamos
- Lo que pedimos para la primera sesión
- Las decisiones de diseño
- Lo que este proyecto no es
- Qué vamos a medir
- Qué puede copiar otro taller
- Preguntas frecuentes
Cómo funciona un taller de mecanizado
Un taller de mecanizado a medida no fabrica un catálogo: fabrica lo que le piden. Llega un plano o un pedido de un cliente (un eje, una serie de anillas, una pieza que hay que rectificar), se presupuesta, se acepta y, a partir de ese momento, existe una orden de fabricación, la OF. Todo el taller gira alrededor de ellas.
Qué es una OF y por qué complica la planificación
Una OF no es una tarea, es una secuencia de tareas. Una pieza típica pasa por varias operaciones: desbastar, acabar, hacer chaveteros, rectificar, prensar un montaje, terminar en banco. Cada operación va en una máquina o en un puesto concreto, tiene un tiempo estimado y no puede empezar hasta que termina la anterior. Esa secuencia es la «ruta» de la OF.
Multiplica eso por todas las OFs abiertas a la vez y tienes el problema real de cualquier taller: varias órdenes compitiendo por las mismas máquinas, con fechas de entrega distintas, y una capacidad que no es infinita. Cada máquina tiene sus horas al día, cada persona también, y hay festivos, vacaciones y averías.
Dónde se forman los cuellos de botella
En casi todos los talleres hay una o dos máquinas por las que pasa casi todo. Cuando esa máquina se satura, da igual que el resto esté libre: las OFs se acumulan delante de ella y las fechas empiezan a moverse. Los síntomas son conocidos:
- Una OF que «estaba casi» y resulta que lleva dos días esperando en la rectificadora.
- Un pedido urgente que entra y obliga a mover tres OFs más, sin que nadie sepa bien cuáles se retrasan.
- Órdenes aceptadas sin fecha de planificación, esperando hueco en una esquina.
- La sensación de que la carga «se ve» pero no se mide: se calcula de cabeza.
Hay software específico para esto (sistemas de planificación avanzada, MES), pero muchos talleres pequeños y medianos no lo tienen, o lo probaron y lo dejaron porque exigía más mantenimiento del que podían dar. Y entonces la planificación vive donde ha vivido siempre: en un tablero.
Por qué el tablero de imanes funciona (y dónde se queda corto)
El tablero magnético tiene virtudes que conviene no despreciar. Es visual, cualquiera entiende un imán de color en una casilla, se mueve en un segundo y no se cuelga. Para un jefe de taller con experiencia, es una herramienta excelente.
Sus límites aparecen cuando el taller crece o cuando falta la persona que lo mueve: solo se ve delante del tablero, no suma horas, no avisa de nada y no deja rastro de qué se movió ni por qué. Y casi siempre hay una tarea escondida detrás: alguien pasa a mano cada OF desde el ERP a una ficha, y de la ficha al tablero.
El punto de partida del taller
El cliente de este caso es un taller de mecanizado. Su planificación vive en un tablero magnético que cubre las semanas 38 a 46 del año, con cada día dividido en horas y cuatro líneas de trabajo (cada una con sus máquinas y su gente, identificadas con siglas internas). Cada imán es una OF con su cliente y su operación. El color indica el tipo de trabajo:
- Mecanizado: desbastar, acabar eje, chavetas, anillas.
- Tundir y rectificar.
- Prensar.
- Banco.
- Y un color para los festivos.
Las fichas que todavía no tienen fecha esperan en la esquina inferior derecha del tablero.
Funciona. Pero tiene los límites de cualquier tablero, que el propio taller identificó al plantear el proyecto:
| Hoy | Por qué es un problema |
|---|---|
| Solo se ve en la oficina, delante del tablero | En el taller o fuera de la empresa no se sabe qué toca hoy |
| La carga de cada máquina se calcula de cabeza | Las sobrecargas se descubren cuando ya han pasado |
| Las fichas sin fecha se acumulan en una esquina | Nadie ve cuánto trabajo aceptado está sin planificar ni cuándo se entrega |
| Cada OF se pasa a mano desde el Excel que exporta el ERP | Tiempo de oficina repetido cada semana y riesgo de errores al copiar |
| Si faltan las dos personas que lo llevan, cuesta saber cómo va cada OF | El conocimiento está en la cabeza de quien mueve los imanes |
El encargo, en palabras del propio panel del proyecto: organizar la operación de las órdenes de fabricación para que cualquiera vea, en la oficina, en el taller o en el móvil, qué se hace hoy, en qué máquina y si se llega a fecha.
El enfoque: la misma lógica del tablero, en pantalla
La decisión más importante del proyecto se tomó antes de la primera sesión: no cambiar la forma de trabajar del taller. El tablero de imanes funciona porque la gente lo entiende. Así que el tablero digital tiene las mismas líneas, los mismos colores y la misma vista por semanas. Quien sabe leer el tablero de imanes sabe leer el digital desde el primer día.
Lo que cambia es lo que el tablero de imanes no puede hacer: sumar horas por máquina y día, avisar cuando una OF no llega a su fecha, verse en cualquier pantalla y cargarse solo desde el ERP.
Para que el taller lo viera antes de empezar, en el propio panel del proyecto pasamos a digital las semanas 41 a 43 con las fichas que se leían en las fotos del tablero. Con una advertencia escrita al lado: al leer fotos puede haber algún número o cliente mal leído, y por eso la primera sesión empieza cuadrando esos datos con el ERP. Es un buen ejemplo de cómo usamos la IA en este tipo de proyectos: Claude hace el trabajo pesado de leer y estructurar, y una persona del taller lo revisa antes de que cuente.
El formato: 5 sesiones de 1 hora
El proyecto son 5 horas, en 5 sesiones de 1 hora, con el responsable del taller y Gerard, de Uniamos. Arranca en octubre de 2026. Cada sesión tiene un entregable concreto, de modo que si el proyecto se parara en cualquier punto, lo hecho hasta ahí ya serviría. Es el mismo formato de 5 horas que explicamos en la página de la mentoría, aplicado a un problema de planta.
El plan, sesión a sesión
Sesión 1 · Pasar el tablero a datos
Todo empieza por tener los datos limpios. Claude lee las fotos del tablero y el Excel de producción que el ERP genera para cada OF, y con eso se monta la tabla maestra, con un registro por OF:
| Campo | Para qué sirve |
|---|---|
| OF | El número de orden, la clave que une el tablero con el ERP |
| Cliente | Saber para quién es y qué prioridad comercial tiene |
| Operación | Qué se hace: desbastar, rectificar, prensar… |
| Línea | En cuál de las cuatro líneas de trabajo va |
| Horas | Tiempo estimado de la operación |
| Inicio | Cuándo está planificada |
| Entrega | La fecha comprometida con el cliente |
| Estado | Por planificar, planificada, en curso, hecha |
En la misma sesión se fijan las reglas que el tablero de imanes aplica sin escribirlas: qué significa cada color, la jornada (8 horas, de las que unas 6 son productivas), los festivos y las vacaciones. Esa diferencia entre horas de presencia y horas productivas es importante: un plan que cuenta las 8 horas como productivas se queda corto todas las semanas.
Entregable: la lista de OFs limpia y revisada por el responsable del taller.
Sesión 2 · El tablero digital
Con los datos limpios se construye el tablero v1:
- Vista por semanas igual que el tablero de imanes, con las cuatro líneas.
- Una barra de carga por línea y día, en horas. Es la pieza que más cambia el día a día: la sobrecarga deja de calcularse de cabeza y se ve.
- Una bandeja «por planificar», que sustituye a la esquina del tablero, con la fecha de entrega de cada OF a la vista.
- Un aviso cuando una OF no llega a su fecha de entrega con la planificación actual.
Entregable: el tablero v1 en línea con las OFs en marcha.
Sesión 3 · Del ERP al tablero sin teclear
Aquí se elimina la tarea escondida, la de pasar cada OF a mano. Tres decisiones:
- Un usuario del ERP solo de lectura para la IA. Puede consultar, no puede tocar nada del sistema. Es una regla que aplicamos siempre que la IA se acerca a un sistema de gestión.
- Del Excel de producción de cada OF salen las fichas con sus procesos y sus horas.
- Una petición guardada para Claude: «carga las OFs nuevas de esta semana».
Entregable: una rutina semanal de carga de OFs.
Sesión 4 · Pantalla de taller y vista del operario
El tablero de imanes vive en la oficina; el digital tiene que llegar a la planta.
- Una pantalla grande en el taller con el plan de hoy y de la semana.
- Una vista móvil por persona o por máquina, con lo que toca hoy en una línea: número de OF, cliente, operación y horas. Algo como «Hoy: OF [número], [cliente], tundir y rectificar, 6 h».
- Marcar una fase como hecha o avisar de una incidencia desde el móvil, para que el tablero refleje lo que pasa sin que nadie tenga que ir a la oficina.
Entregable: el enlace para la pantalla del taller y para el móvil.
Sesión 5 · Rutina y autonomía
La última sesión es para que el taller no dependa de nosotros:
- Replanificar con peticiones a Claude: mover una OF urgente, recolocar lo que se retrasa. Claude propone y la persona decide.
- Un resumen automático cada semana: OFs cerradas, retrasos y carga de las dos semanas siguientes.
- Qué hacer si algo falla, para que el responsable del taller lo lleve solo.
Entregable: una guía corta y las plantillas de peticiones.
El antes y el después que buscamos
Es el compromiso del proyecto, escrito así en el panel desde el primer día:
| Hoy | Al acabar las 5 horas |
|---|---|
| Solo se ve en la oficina, delante del tablero | Pantalla en el taller y vista móvil por operario |
| La carga de cada máquina se calcula de cabeza | Horas ocupadas por máquina y día, con aviso de sobrecarga |
| Las fichas sin fecha se acumulan en una esquina | Bandeja de OFs por planificar con su fecha de entrega |
| Cada OF se pasa a mano desde el Excel del ERP | Las OFs nuevas se cargan con una petición a Claude |
| Si faltan quienes lo llevan, cuesta saber cómo va cada OF | Tablero digital con las mismas líneas y colores, visible para todos |
Lo que pedimos al taller para la primera sesión
Una de las cosas que más aceleran un proyecto así es pedir los datos antes de empezar, en una lista corta y concreta:
- Fotos del tablero actual (ya recibidas).
- El Excel de producción del ERP de 2 o 3 OFs en marcha, para ver cómo vienen los procesos y las horas.
- Qué es cada línea de trabajo: qué máquinas incluye y quién trabaja en ella.
- El horario del taller, las horas productivas por persona y los festivos o vacaciones previstos.
- La fecha de entrega comprometida de cada OF en marcha.
Fíjate en que no pedimos acceso a nada todavía. Primero, los datos de unas pocas OFs para entender el formato. El acceso de lectura al ERP llega en la sesión 3, cuando ya sabemos exactamente qué hay que leer.
Las decisiones de diseño, y por qué
Copiar el tablero, no reinventarlo
El mayor riesgo de digitalizar un taller no es técnico: es que la gente siga usando el tablero de imanes y el digital se quede muerto. Mantener líneas, colores y vista semanal reduce ese riesgo al mínimo.
Horas productivas, no horas de reloj
La regla de 8 horas con unas 6 productivas es la que hace que la barra de carga diga la verdad. Preparaciones, cambios de herramienta, medición, limpieza y pequeñas interrupciones existen en todos los talleres. Si el plan no las cuenta, todo llega tarde y nadie sabe por qué.
El ERP sigue mandando
El tablero no sustituye al ERP: lo lee. La OF nace en el ERP y su número es la clave de todo. El usuario de la IA es de solo lectura, de modo que el tablero no puede estropear nada del sistema de gestión.
Claude propone, la persona decide
Replanificar un taller tiene matices que no están en ningún dato: un cliente con el que conviene quedar bien, una máquina que hace un ruido raro, un operario que es el único que sabe hacer cierta pieza. Por eso Claude propone movimientos y el responsable los acepta o no.
Cada sesión deja algo que funciona
Si por cualquier motivo el proyecto se parara después de la sesión 2, el taller ya tendría su tablero digital. Después de la 3, sin teclear. Ese orden no es casual.
Lo que este proyecto no es
Conviene decirlo claro para no generar expectativas falsas:
- No es un MES ni un sistema de planificación avanzada. No calcula secuencias óptimas con restricciones complejas ni se conecta a las máquinas para leer tiempos reales. Es un tablero digital bien hecho, con carga en horas, avisos y carga automática de OFs.
- No escribe en el ERP. Lee de él. Lo que se registra en el tablero (fases hechas, incidencias) vive en el tablero.
- Depende de que los datos de entrada sean buenos. Si las horas estimadas de una OF están mal en el ERP, el tablero las mostrará mal. Una ventaja secundaria de tener las horas a la vista es que las estimaciones malas se detectan antes.
- La lectura de fotos puede fallar. Por eso la primera carga se revisa a mano y, después, los datos vienen del ERP y no de fotos.
Qué vamos a medir
A fecha de 30 de octubre de 2026 el proyecto está arrancando y no hay resultados que contar. Lo que sí está decidido es qué mirar para saber si funciona:
- Uso real: si el tablero digital se consulta en el taller y en el móvil, o si se sigue mirando solo el de imanes.
- OFs que llegan a fecha frente a las que se retrasan, a partir del resumen semanal.
- Carga frente a capacidad por línea y semana, y cuántas sobrecargas se detectan antes de que ocurran.
- OFs en la bandeja sin planificar y su fecha de entrega.
- Tiempo de oficina dedicado a pasar OFs, que con la rutina de la sesión 3 debería desaparecer.
- Autonomía: si después de la sesión 5 el responsable del taller replanifica y mantiene el sistema sin ayuda.
Actualizaremos este caso con los datos cuando existan. Si al final el tablero no se usa, también lo contaremos.
Qué puede copiar otro taller
- Haz una foto de tu tablero. Literalmente. Es el mejor documento de requisitos que existe, porque recoge cómo planificáis de verdad.
- Escribe las reglas que nadie ha escrito: qué significa cada color, cuántas horas productivas tiene una jornada, qué pasa con los festivos.
- Exporta del ERP dos o tres OFs y mira qué datos traen: procesos, horas, fechas. Con eso ya sabes si la carga automática es posible.
- Pide un usuario de solo lectura para cualquier herramienta, de IA o no, que tenga que leer tu sistema de gestión.
- Empieza por la barra de carga. Ver las horas ocupadas por línea y día es lo que más cambia la conversación en planta.
- Lleva el plan al taller: una pantalla y una vista móvil valen más que el mejor tablero encerrado en una oficina.
Si tu taller planifica con imanes, con una pizarra o con un Excel que solo entiende una persona, y quieres ver si algo así te encaja, empezamos por un diagnóstico de 30 minutos. Para equipos industriales más grandes, tenemos paquetes de formación industrial de 5, 10 y 20 horas y la formación de IA con Claude, donde esto encaja en los temas 07, 09 y 10.
Preguntas frecuentes
¿Se puede digitalizar la planificación de un taller en 5 horas?
Un tablero digital de órdenes de fabricación con carga en horas, avisos y carga automática desde el ERP, sí, si los datos de partida existen y alguien del taller revisa cada paso. Un MES completo conectado a las máquinas, no: eso es otro proyecto.
¿Hay que cambiar de ERP?
No. El tablero lee del ERP que ya tiene el taller, con un usuario de solo lectura. La orden de fabricación sigue naciendo en el ERP y su número es la clave que une los dos.
¿Qué necesita preparar el taller antes de empezar?
Fotos del tablero actual, el Excel de producción de dos o tres órdenes en marcha, qué máquinas y personas hay en cada línea, el horario y las horas productivas, los festivos y la fecha de entrega comprometida de cada orden.
¿Los operarios tienen que aprender una herramienta nueva?
Muy poco. El tablero digital copia las líneas, los colores y la vista por semanas del tablero de imanes. En el móvil cada persona ve lo que le toca hoy y puede marcar una fase como hecha o avisar de una incidencia.
¿Qué pasa si Claude lee mal un dato?
Puede pasar, sobre todo al leer fotos. Por eso la primera carga la revisa el responsable del taller antes de que cuente, y después los datos vienen del ERP. Las replanificaciones las propone Claude y las decide una persona.
¿Quién mantiene el sistema cuando terminan las sesiones?
El propio taller. La quinta sesión está dedicada a eso: una guía corta, plantillas de peticiones y qué hacer si algo falla. Si hace falta, se puede seguir con acompañamiento por horas.
¿Lo vemos en 30 minutos?
Sin compromiso y sin presentación comercial: miramos qué necesita tu equipo y te decimos por dónde empezaríamos, o si todavía no merece la pena.